Archive for Agosto 2008
Entrevista a Ginés
En el último módulo entrevistamos a Ginés, el creador de la Escuela. Una entrevista que cuenta todo, cómo se creó, el porqué del nombre, el silencio, los objetivo y mucho mas.
Add comment Agosto 26, 2008
Tamara vuela dos veces
Rosa trabajaba en una fábrica de calzado, todas las mañanas dejaba a su hijita Tamara en la guardería y se iba a trabajar. A la noche cuando terminaba su larga jornada, retiraba a la niña y se iban juntas para la casa.
Muchas veces le pasaba que no le alcanzaba el dinero para comer, charlando con sus compañeros, supo que a ellos les pasaba lo mismo.
Entonces decidieron pedirle un aumento al patrón y como el se negó a dárselo hicieron una huelga. Pasaron los días y la gente pasaba sin trabajar.
El dueño de la empresa no tuvo otro remedio que darles lo que pedían. Esa tarde todos brindaban por el triunfo, pero la alegría duro poco… pasaban los días y una mañana, cuando Rosa salio para su trabajo junto a su hija, la detuvo la policía y la subieron al auto, a Tamara la dejaron solita en la calle. Para ese entonces Tamara tenía un añito y medio.
Rosa fue a parar a la cárcel, allí estuvo durante ocho años recibiendo golpes y maltratos de militares y policías que castigaban a todos aquellos que luchaban por un mundo más justo.
Tamara fue encontrada por una familia muy pobre que la crió como si fuera su hija. Era tan chiquita, que no recordaba a su madre.
Desde la cárcel, Rosa se contactó con las abuelas plaza de mayo y les contó como era su niña y les pidió que trataran de ubicarla.
Día y noche caminaron las abuelas por la calle, recorrieron casas y cuarteles desafiando a hombres de uniformes muy malos, que mataban gente, y les robaban sus bebes, hasta que finalmente encontraron a Tamara y le contaron la verdad.
Al poco tiempo, Rosa, fue puesta en libertad, pero no le permitieron quedarse en argentina y tuvo que viajar a Perú, las abuelas llevaron allá a Tamara para que se encuentre con su mama. Rosa y Tamara volvieron a verse después de 8 años.
Al llegar a la casa se miraron al espejo, las dos tenían el mismo color de ojos, la misma boca, los mismos rasgos y los mismos lunares en los mismos lugares.
Luego, a la noche, rosa baño a su hija, le sintió un olor a leche dulce . La volvió a bañar y la refregó fuerte con la esponja, pero el olor no se iba.
Después Rosa entendió y pensó “este olor es el que tienen los bebes cuando terminan de tomar la teta”
La niña Tamara tenía 10 añitos y esa noche olía a una beba recién nacida.
Aquella niña en los brazos de su madre volvió a nacer.
Esta es una historia de Eduardo Ganleano, me tomé el atrevimiento de modificar algunas partes para que los lectores mas pequeños puedan entenderla.
Nadia Mariquena Lovino
1 comment Agosto 16, 2008
Crónica de mi viaje a Buenos Aires
Con lo enamorada que estoy de esa ciudad ya era la tercera vez en el año que la visitaba, esta vez me acompañaba mi hermano.
Salimos un viernes nublado de Julio. Cuando el colectivo estaba saliendo de la ciudad, una violenta piedra atravesó una ventana, tres asientos más delante de donde estábamos mi hermano y yo; quedaron desparramados pedazos de vidrio por el pasillo y arriba de un hombre que estaba sentado ahí, la viejita suertuda que se sentaba del lado de la ventana, justo, se había levantado a tomar agua. Todo ese episodio me hizo acordar a la película “Babel”, pero los pibitos no tenían (por suerte!) una escopeta, sólo andaban boludeando con unas gomeras; nadie resultó herido, y la viejita no era ninguna Cate Blanchett.
Dimos la vuelta, volvíamos a la Terminal .El cielo se había despejado y había salido el sol, entraba una linda brisa por la ventana rota que hacía flamear la cortina.
Ya en la Terminal nos pidieron que bajásemos y esperemos un rato porque talvez podían cambiar el vidrio. Llegó mi mamá con cara de preocupación, más de la que debía, el Fabri ya le había avisado lo sucedido y que estábamos bien, en todo caso se hubiera preocupado más por la viejita suertuda, que estaba sentada, tranquila comiendo un pebete.
Se hizo una ronda con los pasajeros y la azafata que decía que no estaba segura si habría un colectivo sustituto o si iban a poder cambiar el vidrio; dijo que esperemos, que esperemos…Yo sólo esperaba no tener que quedarme a dormir en Santa Fe.
Al final, la espera no fue de más de una hora, los tipos pusieron un nuevo vidrio, lo pegaron y listo, ¡vamo’ muchachos noma’!.
Una vez embarcados de vuelta (ó “encolectivados mejor dicho) el viaje siguió tranquilo. Pasó lo de siempre: pasan una o dos películas de esas malas y/o tontas que a uno sólo se le ocurre alquilar cuando son las únicas que quedan porque ya se llevaron las más interesantes. Te traen la comida que es toda la misma, primero el almuerzo: dos sándwiches finitos, dos masitas con forma de estrella, un alfajor de membrillo y cuatro masitas de agua. Después se verte las dos películas malísimas enteras porque te olvidaste el libro que estabas leyendo te traen la merienda: las masitas con forma de estrella, el alfajor horrible de membrillo, masitas de agua y esta vez un mini potecito con dulce de durazno, y algo para beber porque sino te morís.
La ruta se iba oscureciendo hasta que las únicas luces que la iluminaban eran de a rato la de los camiones que pasaban. Cuatro horas arriba del colectivo, me fijo la hora y le digo al Fabri – a esta hora los chicos ya habrán empezado con las obras -.
Más adelante, ví un horizonte de luces, estábamos llegando.
A la ciudad se entra por una autopista que siempre está atestada de autos que van a mil; por eso mi viejo no se anima a venir en auto, además dice que es peligroso por los choques y que no entiende por dónde tiene que ir, yo tampoco entiendo, ¿pero me mando igual, papá!.
Llegamos a Retiro. Mi tío nos pasó a buscar.
Eran las 22 y algo. Buenos Aires estaba como la última vez, llena de luces y de gente. A esta ciudad la noche le queda muy bien.
Erika Welschen
Add comment Agosto 16, 2008
El pasado
Qué es el pasado? Para la RAE significa “tiempo anterior al presente”, para un profesor de lenguas es un tipo de tiempo verbal, Borges dice “el pasado es arcilla que el presente labra a su antojo, interminablemente”… Podríamos seguir hasta llenar la hoja y, aún así, nunca terminaríamos de definirlo, porque el PASADO (con todas las letras y en mayúscula) abarca mucho más que un tiempo verbal o lo que pasó ayer.
Mucha gente tiende a referirse al él como algo inmóvil, algo que no puede afectarnos, sin darse cuenta de que en realidad todos nosotros somos fruto de ese pasado… Somos quienes somos por toda la historia que nos precede. Llevamos impresa en cada una de nuestras células la historia de la humanidad, tanto desde el punto de la evolución biológica como desde la evolución mental, filosófica y científica. ¿Cómo sino podría tomarse como válida la teoría de la evolución darwiniana ¿De qué otra manera se explicaría que los niños prácticamente nacen sabiendo cómo utilizar las nuevas tecnologías, siendo que a los adultos cada vez les cuesta más mantener el paso en esta maratón sin fin aparente?
Yo creo que esa gente se equivoca. Somos hijos de una historia interminable. Una historia que determina quiénes somos, cómo nos movemos, las libertades que tenemos, si somos capaces de tal o cual cosa.
Desde nuestros derechos hasta nuestras costumbres nos atan y nos escupen en la cara una verdad que mucha gente se niega a ver: nuestro pasado nos va a seguir como un perro hambriento. Y nosotros (como argentinos, latinoamericanos o simplemente habitantes de este mundo) tenemos un perro particularmente hambriento.
Hambriento de justicia y de memorias, memorias que se fueron callando, por miedo o complicidad. Durante décadas hemos sufrido de abusos, tanto por parte de las grandes potencias mundiales como de los propios gobiernos. Latinoamérica ha sufrido decenas de golpes militares y la pérdida de más vidas de las que se pueden contar. Pero los gobiernos electos tampoco se quedan atrás. El hundimiento de las economías y la pérdida del poder de auto-sustentación no ha sido sólo culpa de los gobiernos de facto, sino también en gran medida culpa de la corrupción interna de los propios países.
Lo peor de todo es que hay personas que insisten que toda esa historia hay que dejarla atrás. “Mejor no revolver viejas heridas”, dicen, sin darse cuenta de que si no las recordamos y no luchamos por darles el desenlace correspondiente son heridas que nunca van a cerrar.
Hay una frase de George Santayana que me gusta mucho porque creo que encierra mucha verdad: “Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo”.
Porque nuestra historia no se queda quieta y nos acecha a cada momento. Porque si nosotros nos olvidamos, siempre va a haber alguno que se aproveche de nuestra desmemoria. Y porque así como ayer fueron ellos, mañana podemos ser nosotros a los que manden a callar.
Candela Zapata.
Add comment Agosto 16, 2008
No olvidar, transmitir y concientizar
Mentes que se fueron, momentos que dejaron tristes recuerdos, hoy un porcentaje de gente cree que todo quedó en el pasado pero sabemos entonces de las muertes, las desapariciones y el terror que se vivió, se instaló el silencio y la incomunicación, prohibieron los encuentros e identificación, momentos que hasta el pensar era vivido como peligroso.
Estamos hablando de una clausura del espacio social, lo que sucedió en nuestro país (el golpe de estado militar del 76), lo que golpeó a nuestro país e hizo historia.
Pero parte de nuestra sociedad no es consciente de esto, de las miles de familias que fueron separadas y encerradas cruelmente, sin cuidados necesarios, incluyendo desde embarazadas hasta ancianos y adolescentes e hicieron lo peor que le podrían hacer a una persona… cambiaron su identidad y su familia, lo hacían con niños, quienes no tenían decisión propia, y hoy son sobrevivientes y llamados “Hijos de desaparecidos”.
Hoy una movilización de mujeres también llamadas “Abuelas de plaza de mayo”, luchan por la justicia y día tras día tratan de llenar ese gran vacío que le dejaron al arrancar de sus brazos a sus hijos y nietos.
Me gustaría que nosotros, los jóvenes, tomemos conciencia para que esto no se vuelva a repetir, quizás nos preguntemos ¿Qué podemos hacer nosotros?, en primer lugar, “NO OLVIDAR”, “TRANSMITIR” y “CONCIENTIZAR”, somos las raíces de nuestro país y daremos el ejemplo, porque nuestra sociedad necesita que la ayuden y nosotros daremos el empujón.
¿ Quién robó mi identidad?
La libertad, la justicia y la persona
el dolor, el llanto y el adiós
la lucha, la paz y el amor
mi madre, mi padre y mi nombre
los recuerdo que lloran en mi interior.
¿Cómo fue todo?
¿Porqué tanto dolor?
¿Quién robó mi identidad?
¿Quién se llevó mis papás?
Versiones vuelan
hoy la plaza se llena
con pañuelos blancos en sus cabezas
lucha tras lucha la fe y la ilusión.
¿Qué es lo que pasó en este lugar?
¿Que día tras día deja huellas de temor?
Cómo me gustaría ser común
como todos los demás
tener nombre y apellido
y vivir con mis papás
jugar con mis hermanos
y empezar a recordar
¿Quién sabe donde los habrán llevado?
Extraños recuerdos
que me llevan a ese lugar,
hace un mes que a mi lado está mi abuela
que no me deja de abrazar,
ella sigue luchando
no le importa nada más.
Ella lucha por mis hermanos y mis papás
para que vuelvan a sus brazos como hace tiempo atrás
yo solo quiero saber
¿Porqué me hicieron esto?
¿Y quién me robó mi identidad?
Nadia Mariquena Lovino
Add comment Agosto 16, 2008
La paz
Siento Paz en el cuerpo,
cosquilleo en el cuerpo
mientras camino entre esos árboles
El movimiento de las hojas
tocan mi cuerpo.
Mi cuerpo pisando,
el crujir de las hojas,
el pasto tocando mis pies
Qué tranquilidad, qué hermoso
es el campo que da paz,
esa paz siento en el cuerpo.
Ese cielo me hace acordar
a esas mañanas de calor,
a esos días que iba al campo.
El camino tan verde,
que hermoso es el campo
Que serena es la noche
¿por qué el campo es tan tranquilo
y tan serena la noche?
Roberto Fagalde
1 comment Agosto 16, 2008