Tamara vuela dos veces

Agosto 16, 2008

Rosa trabajaba en una fábrica de calzado, todas las mañanas dejaba a su hijita Tamara en la guardería y se iba a trabajar. A la noche cuando terminaba su larga jornada, retiraba a la niña y se iban juntas para la casa.

Muchas veces le pasaba que no le alcanzaba el dinero para comer, charlando con sus compañeros, supo que a ellos les pasaba lo mismo.

Entonces decidieron pedirle un aumento al patrón y como el se negó a dárselo hicieron una huelga. Pasaron los días y la gente pasaba sin trabajar.

El dueño de la empresa no tuvo otro remedio que darles lo que pedían. Esa tarde todos brindaban por el triunfo, pero la alegría duro poco… pasaban los días y una mañana, cuando Rosa salio para su trabajo junto a su hija, la detuvo la policía y la subieron al auto, a Tamara la dejaron solita en la calle. Para ese entonces Tamara tenía un añito y medio.

 Rosa fue a parar a la cárcel, allí estuvo durante ocho años recibiendo golpes y maltratos de militares y policías que castigaban a todos aquellos que luchaban por un mundo más justo.

Tamara fue encontrada por una familia muy pobre que la crió como si fuera su hija. Era tan chiquita, que no recordaba a su madre.

Desde la cárcel, Rosa se contactó con las abuelas plaza de mayo y les contó como era su niña y les pidió que trataran de  ubicarla.

Día y noche caminaron las abuelas por la calle, recorrieron casas y cuarteles desafiando a hombres de uniformes muy malos, que mataban gente, y les robaban sus bebes, hasta que finalmente encontraron a Tamara y le contaron la verdad.

Al poco tiempo, Rosa, fue puesta en libertad, pero no le permitieron quedarse en argentina y tuvo que viajar a Perú, las abuelas llevaron allá a Tamara para que se encuentre con su mama. Rosa y Tamara volvieron a verse después de 8 años.

Al llegar a la casa se miraron al espejo, las dos tenían el mismo color de ojos, la misma boca, los mismos rasgos y los mismos lunares en los mismos lugares.

Luego, a la noche, rosa baño a su hija, le sintió un olor a leche dulce . La volvió a bañar y la refregó fuerte con la esponja, pero el olor no se iba.

Después Rosa entendió y pensó “este olor es el que tienen los bebes cuando terminan de tomar la teta”

La niña Tamara tenía 10 añitos y esa noche olía a una beba recién nacida.

Aquella niña en los brazos de su madre volvió a nacer. 

 

 

 

 

Esta es una historia de Eduardo Ganleano, me tomé el atrevimiento de modificar algunas partes para que los lectores mas pequeños puedan entenderla.

Nadia Mariquena Lovino

Entry Filed under: Literatura. .

1 Comment Add your own

  • 1. Paola  |  Septiembre 18, 2008 at 4:50 pm

    Hola, me encanta el título (Tamara viaja dos veces), me encanta.

    Responder

Leave a Comment

Required

Required, hidden

Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Páginas

calendario de publicaciones

Agosto 2008
L M X J V S D
    Sep »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

producciones

últimas publicaciones

Blogs de la Escuela y materias

Fotografías

Página Principal de la Escuela

Páginas de Interés

Escritores

Todos los textos y fotografías son producto del esfuerzo, perseverancia e imaginación de los jóvenes de la Escuela La Cecilia.

Agradecimientos

Comentarios

Contacto

descubriendoelfuego @yahoo.com.ar

Categorías